El
lanzamiento de los procesadores Core de 3ra Generación se vio adornado
-como es usual- del modelo insignia; en este caso, el Core i7-3770K, un
Quad-core con una frecuencia de 3.50Ghz y hasta 3.90 con Turbo-boost,
8MB de caché L3, y gráficos integrados HD 4000 a 6450Mhz. Poco más tarde
fueron saliendo a la luz benchmarks del Core i7-3570K, un CPU
prácticamente idéntico al anterior solo que con una frecuencia 100Mhz
menor, 2MB de caché menos, y con una diferencia en precios de alrededor
del 50%.